Alla en el mundo, un conejo.
Es así.
Yo miro por la ventana, vuelvo a mi juego, miro por la ventana hacia la calle, vuelvo a mi juego con los pinipons, miro por la ventana los ojos de una gata que pasa caminando, vuelvo a mi juego, los pinipons juegan en la plaza plástica. La gata es blanca. Y sus ojos amarillos.
Yo miro por la ventana, vuelvo a mi juego, miro por la ventana hacia la calle, vuelvo a mi juego con los pinipons, miro por la ventana los ojos de una gata que pasa caminando, vuelvo a mi juego, los pinipons juegan en la plaza plástica. La gata es blanca. Y sus ojos amarillos.
Ahora sólo miro por la ventana, hacia la calle, los ojos amarillos de una gata blanca que pasa caminando por la vereda de mi casa. Corro hacia la puerta, estiro mis brazos hacia el picaporte...
-Camila, ¿Qué hacés?-
Zas, la señora reglamentaria me levanta. Vuelvo a estar frente a la ventana, frente a la plaza pinipon, ya no hay gata. Igual miro por la ventana, hacia la calle. Pasa un auto rojo, después uno gris, ahora uno verde. Pasa la vecina con su perro Heráclito, yo miro por la ventana, quiero ver si pasa la gata blanca, de ojos amarillos. ¡Épale! Ya no quiero eso. Lo que veo ahora es...es ¡Un conejo! Un conejo, de esos de verdad, con los ojos rojos (y conejo). Voy muy sigilosamente a la puerta, estiro el brazo hacia el picaporte, lo bajo. La puerta no se abre. Veo la llave -¿Cómo será esto?- La empujo, la toco, le susurro palabras inventadas. La puerta no se abre. Vuelvo a la ventana. Alla, en el mundo, un conejo. Y no lo puedo tocar, ni seguir ni nada. STOP. Pausa. ¿Alla en el mundo? Switch on. ¡Aca! Aca, en el mundo, un conejo. Me escurro entre las rejas y salgo por la ventana, un saltito a la vereda y...¡Uy, se va! -Conejito, conejito- En eso llega el señor de los abrazos. -¡Camilita, jugando en la calle! Pero qué linda-. Upa y adentro. Observo un detalle importantísimo: a las llaves hay que girarlas para poder abrir puertas. -Estupendo. me digo a mi misma. Otra vez adentro, la señora de las meriendas me da leche y galletitas y el señor de los cuentos me lee no se qué historia sobre una chica que se queda dormida en un reino embrujado. Pero yo pienso en la gata blanca, de ojos amarillos, y pienso en el conejo, blanco como la gata, pero con ojos rojos y conejo. -Alla, en el mundo, pasan cosas alucinantes-. Un momento. ¿Alla en el mundo?. ¡Aca! Aca, en el mundo. Y sin que me vean (ni el señor ni la señora) me acerco a la puerta, giro la llave y me zambullo a la aventura.
Yésica Topakbassian
2/2/09
Yésica Topakbassian
2/2/09
Danza Contemporánea (o la revolución de las hormigas)
Hubo una vez una gran fiesta en Hormigón.
Con motivo de la coronación de la nueva Reina, el hormiguero se sacudió entero en un extasis danzarín. No es algo que suceda muy seguido, ya que las hormigas siempre tuvieron dificultades para detener la milonga.
Las más precavidas se detuvieron al sentir que de tanto bailar, sus patas comenzaban a enrularse. Las otras, Reina inclusive, no puedieron resistirse a la hipnotizante música y sus patas fueron enrulándose de a poco, para ya no volver a estirarse nunca más. De alguna manera la fiesta acabó y el trabajo llamó.
Así fue que en Hormigón nació una nueva especie,
la de las patas enruladas.
Sin sospechar qué temibles consecuencias tendría esta mutación, cada hormiga volvió a su trabajo y Hormigón regresó a una efímera rutina.
Con motivo de la coronación de la nueva Reina, el hormiguero se sacudió entero en un extasis danzarín. No es algo que suceda muy seguido, ya que las hormigas siempre tuvieron dificultades para detener la milonga.
Las más precavidas se detuvieron al sentir que de tanto bailar, sus patas comenzaban a enrularse. Las otras, Reina inclusive, no puedieron resistirse a la hipnotizante música y sus patas fueron enrulándose de a poco, para ya no volver a estirarse nunca más. De alguna manera la fiesta acabó y el trabajo llamó.
Así fue que en Hormigón nació una nueva especie,
la de las patas enruladas.
Sin sospechar qué temibles consecuencias tendría esta mutación, cada hormiga volvió a su trabajo y Hormigón regresó a una efímera rutina.
Fue inevitable.
Ni toda la negación del mundo pudo impedir que las enruladas patas se movieran al compás de cualquier sonido. El deseo de sacudirse crecía en los corazones de las hormigas enruladas. Entonces fue suficiente con que una de ellas comenzara a soltarse para que el resto la siguiera.
El ritmo de trabajo cambió en Hormigón.Las hormigas todo lo hacían bailando. Bailando construian, bailando recogían hojas y algún dulce, bailando bailaban.
Al verlas, las mariposas pensaron que esa idea de bailar y bailar era muy divertida,
y bailando volaron por las praderas. Entonces las vieron unos niños que tenían que hacer una investigación lepidóptera, y al verlas bailar sintieron que esa era una muy buena forma de existir.
Así que bailando fueron a la escuela.
y bailando volaron por las praderas. Entonces las vieron unos niños que tenían que hacer una investigación lepidóptera, y al verlas bailar sintieron que esa era una muy buena forma de existir.
Así que bailando fueron a la escuela.
La maestra intentó persuadirlos de detenerse, amenazó con castigos absurdos, pero, tentada, también bailó. Bailando fue a ver a la directora, quién, trás contagiarse, convocó a una reunión de padres para bailar con ellos. Los padres fueron bailando a sus trabajos y
bailaron con sus jefes. Los jefes bailaron con sus familias y las familias con sus amigos y perros y gatos. Así. -Hasta que todos todos sobre la Tierra bailaron y el mismísimo planeta de regocijó de tanta danza y bailó, bailó.Bailó hasta que se salió de su órbita y se fue, bailando, a bailar con otros planetas.
2/7/2006
yésica topakbassian
bailaron con sus jefes. Los jefes bailaron con sus familias y las familias con sus amigos y perros y gatos. Así. -Hasta que todos todos sobre la Tierra bailaron y el mismísimo planeta de regocijó de tanta danza y bailó, bailó.Bailó hasta que se salió de su órbita y se fue, bailando, a bailar con otros planetas.
2/7/2006
yésica topakbassian
Manual de Instrucciones, no hay
Los días de sol
de lluvia -o de casi-lluvia-
las flores que atraen a los insectos, ávidos de algún dulce
el tiempo que se muestra entre los eventos
la sonrisa que aparece
los estados del ser humano
el misterio de existir
la alegría de estar, nomás.
los perritos, los nenitos
el deber de jugar
y las ganas de
de respirar una gran bocanada de aire que disuelva todo
lo que no es
cuanto antes.
Estar atent@ a la señales
atent@ al divague mental
qué dice mi mente que tiene que ver con todo esto.
El juego de la vida, en vivo y en directo,
planeta Tierra y una pizca de humanos
¡maravillense estrellas!
por nuestra sangre corre polvo cósmico
y estamos aprendiendo a usarlo.
27/01/09
Y.T.
(Volar) Se puede
Compartieron las aulas desde el jardín de infantes y juntos terminaron la secundaria.
Felipe fue a la facultad de Filosofía, Malena y Santiago a la de Biologia, Laura estudió Medicina, Marcos Física y Tatiana Química.
A los 30 años de edad, ya recibidos, ya trabajando, ninguno casado, nada de hijos, los seis hicieron un viaje a donde no hablaran ni entendieran la lengua del lugar y se instalaron en una cabaña en el bosque, bastante cerca de un pueblo, bastante cerca del mar.
Habían planeado esto desde hacía ya muchísimo tiempo.
Tenían seis años cuando apareció la idea y nueve cuando se convirtió en un pacto secreto.
La señorita del jardín había dicho "dibujen su sueño". Felipe se dibujó volando, la maestra le explicó que eso era imposible y Felipe cambió su dibujo. Ya en el recreo Tatiana se le acercó y le dijo: -No le hagas caso, los adultos no entienden mucho. Yo se que podemos volar-.
La frase podemos volar actuó como un imán y pronto los otros se acercaron a oir a Tatiana.
-No podría explicar cómo, pero se que podemos volar- repitió.
-¡Lo sabía!- se entusiasmó Santiago. Y todos coincidieron con él.
-El único secreto- continuó Tatiana es que no hay que decirle a nadie-
-¿Y qué más?- preguntó Laura.
-Y crecer, y luego dedicarnos tranquilamente al Arte de Volar- se apresuró a decir Marcos.-
Entonces este es nuestro plan secreto: CRECER- dijo Malena estirando su brazo con la mano bien abierta hacia el centro del círculo. Pusieron sus manos unas sobre otras. CRECER.
Tres años después, sin nunca volver a hablar del tema, Laura invitó a todos sus compañeritos a jugar a su casa, y sin que nadie lo notara convocó a sus cinco mejores amigos a la cocina. Intrigados ellos fueron apareciendo disimuladamente y cuando estuvieron los seis Laura dijo:
-Sólo crecer no alcanza, necesitamos otro plan-
-Vos te referís a...- era Santiago
-Sabemos a qué se refiere- Tatiana. -También pensé en eso. Y tengo una idea-
Esperó unos segundos, invitando a la curiosidad, y luego agregó: -Hasta los treinta años cada uno hace lo que quiera: estudiar, trabajar, nada... Pero a los treinta cada uno debe inventar una excusa creíble para irse, para irnos, juntos, a un lugar muuuuy lejano-.
-Siiiiii!- dijo Marcos -Un lugar donde hablen otro idioma, para que nadie quiera convencernos de no querer lo que queremos-.
Nuevamente, como hicieran tres años atrás, juntaron sus manos y se miraron a los ojos.-Hasta entonces.- se dijeron los unos a los otros.
-Hasta entonces-.
Hasta entonces nunca hablaron al respecto. Ni aun Malena y Santiago que estudiaron juntos. Ni aun cuando se fueron a vivir a la misma casa. Ni aun en el avión al lugar del idioma extraño, ni aun al establecerse en la cabaña en el bosque.De hecho, no hablaron nunca al respecto.
Un día, sin palabras y con muchas nubes, se miraron. Miraron hacia arriba y volaron. Camuflados por las nubes jugaron a las escondidas, a la mancha nube, carreras de vuelo, y a otros juegos aéreos.Luego volvieron a la cabaña y tampoco hablaron al respecto.
Todos los días vuelan un poquito y cuando hay nubes vuelan mucho.
(Así pasaron sus días, envejecieron y cuando ya nadie los recordó en la Tierra volaron, volaron y se fueron a conocer otros universos).
Yésica Topakbassian
Otoño 2008
Felipe fue a la facultad de Filosofía, Malena y Santiago a la de Biologia, Laura estudió Medicina, Marcos Física y Tatiana Química.
A los 30 años de edad, ya recibidos, ya trabajando, ninguno casado, nada de hijos, los seis hicieron un viaje a donde no hablaran ni entendieran la lengua del lugar y se instalaron en una cabaña en el bosque, bastante cerca de un pueblo, bastante cerca del mar.
Habían planeado esto desde hacía ya muchísimo tiempo.
Tenían seis años cuando apareció la idea y nueve cuando se convirtió en un pacto secreto.
La señorita del jardín había dicho "dibujen su sueño". Felipe se dibujó volando, la maestra le explicó que eso era imposible y Felipe cambió su dibujo. Ya en el recreo Tatiana se le acercó y le dijo: -No le hagas caso, los adultos no entienden mucho. Yo se que podemos volar-.
La frase podemos volar actuó como un imán y pronto los otros se acercaron a oir a Tatiana.
-No podría explicar cómo, pero se que podemos volar- repitió.
-¡Lo sabía!- se entusiasmó Santiago. Y todos coincidieron con él.
-El único secreto- continuó Tatiana es que no hay que decirle a nadie-
-¿Y qué más?- preguntó Laura.
-Y crecer, y luego dedicarnos tranquilamente al Arte de Volar- se apresuró a decir Marcos.-
Entonces este es nuestro plan secreto: CRECER- dijo Malena estirando su brazo con la mano bien abierta hacia el centro del círculo. Pusieron sus manos unas sobre otras. CRECER.
Tres años después, sin nunca volver a hablar del tema, Laura invitó a todos sus compañeritos a jugar a su casa, y sin que nadie lo notara convocó a sus cinco mejores amigos a la cocina. Intrigados ellos fueron apareciendo disimuladamente y cuando estuvieron los seis Laura dijo:
-Sólo crecer no alcanza, necesitamos otro plan-
-Vos te referís a...- era Santiago
-Sabemos a qué se refiere- Tatiana. -También pensé en eso. Y tengo una idea-
Esperó unos segundos, invitando a la curiosidad, y luego agregó: -Hasta los treinta años cada uno hace lo que quiera: estudiar, trabajar, nada... Pero a los treinta cada uno debe inventar una excusa creíble para irse, para irnos, juntos, a un lugar muuuuy lejano-.
-Siiiiii!- dijo Marcos -Un lugar donde hablen otro idioma, para que nadie quiera convencernos de no querer lo que queremos-.
Nuevamente, como hicieran tres años atrás, juntaron sus manos y se miraron a los ojos.-Hasta entonces.- se dijeron los unos a los otros.
-Hasta entonces-.
Hasta entonces nunca hablaron al respecto. Ni aun Malena y Santiago que estudiaron juntos. Ni aun cuando se fueron a vivir a la misma casa. Ni aun en el avión al lugar del idioma extraño, ni aun al establecerse en la cabaña en el bosque.De hecho, no hablaron nunca al respecto.
Un día, sin palabras y con muchas nubes, se miraron. Miraron hacia arriba y volaron. Camuflados por las nubes jugaron a las escondidas, a la mancha nube, carreras de vuelo, y a otros juegos aéreos.Luego volvieron a la cabaña y tampoco hablaron al respecto.
Todos los días vuelan un poquito y cuando hay nubes vuelan mucho.
(Así pasaron sus días, envejecieron y cuando ya nadie los recordó en la Tierra volaron, volaron y se fueron a conocer otros universos).
Yésica Topakbassian
Otoño 2008
Navegar
Delfines y canoas.
No puedo dejar de pensar en eso mientras camino por esta ciudad.
Delfines y canoas.
No permito que escapen de mi pensamiento.
Delfines y Canoas.
Gente. ¿Tanta gente? Es mucha. Somos muchos. Vamos por la vereda. En la calle no hay autos, entonces bajo al asfaltopara poder sentirme.
Distraida camino. Pronto-de pronto-me caigo. (No tropiezo, caigo, como por una alcantarilla, parece).
Pero delfines y canoas me protegen del miedo. Miedo a lo que ocurre, miedo a lo que viene.
Ahora ausentes, los miedos.o intraducibles.
Pues mi mente toda esDelfines y canoas.
No cesa la caida, parece que voy por un túnel y me río porque ya no hay vereda, ni gente.Sólo túnel
y delfines
y canoas
y caer.
Deslizarse, deslizarme.Deslizarme en el caer curvo, agudo, movimiento uniformemente variado, agradable y veloz.
¡fium! Vuelvo a caer, como al aire, como a la nada.Ahora agua y túneles de agua.No puedo respirar. Pero-Delfines y Canoas-. No tengo miedo de lo que llega. Pronto floto
y respiro.
Me toca el Sol.
Sol, delfines y canoas
.También algo de mar.
Elementos en mi mente: Delfines, canoas, sol, mar.
Mar en mi piel, el Sol que me seca
un delfín y otro.
saltan.
A mi alrededor, canoas. Me trepo a una.
Delfines, canoas, sol, mar, trepar. Y navego. Rodeada de delfines, bajo el Sol, sobre un mar que me lleva hacia alla,hacía lo próximo, próximo limpio de ansiedad. el miedo desvanecido.
Delfines, Canoas, y Navegar.
23/2/09Yésica Topakbassian
Soga
La niña deja caer su soga, pero no la suelta.
Ese extremo lo ata a la rama -irrompible- de un Baobab.
Mira hacia abajo (?) y ve cómo cuelga.
Es una soga mágica, pues su largo es infinito.
Infinito es para siempre, una medida que traspasa el espacio y salta al tiempo.
Entonces ella se deja caer y sólo con un dedo roza la cuerda. Por si acaso la gravedad persistiera desde otro horizonte, y ella cayera en otra dirección. No vaya a ser que se quedara sin soga para frenar a descansar, o a tomar té, o a mirar alguna estrambótica puesta de soles simultáneos, o la explosión torcida de una estrella añeja.No, la soga es realmente un elemento imprescindible para su empresa, y gracias a ella, la niña cae, rozándola con sus dedos. Feliz.
Es claro que en un momento u otro algo va a pasar. Pero eso no lo sabe ella. Tampoco lo se yo. Tampoco lo sabe usted, mientras lee.
Lo que ocurre ahora es que la niña, mientras cae, cae en distintas direcciones y lleva con ella la soga, siempre. ¡Qué enredo! Algunos tramos quedan enganchados en estrellas, otros alcanzan planetas, satélites... hasta ahí todo iría bien, pero
Oh Calamidad. (!)
La cuerda queda enganchada ¡En un cometa! Ya no importan ni la gravedad ni las ganas de tomar té.La niña ya no cae.Ahora vuela a toda velocidad, y creciente aceleración, con su soga agarrada al cometa.Y todo, todo lo que la soga había enganchado ahora cuelga de él, y es arrastrado.
-¡Ja Ja! ¡Wow!- por un rato. Luego se aburre de eso y...
se suelta.
Se suelta en busca de nuevas gravedades.
Así es que la soga pierde a su niña y naufraga en su caer. Pues si bien es mágica, es parte de su magia eludir la gravedad y colgar erecta en cualquier dirección.
Así es que elude al cometa, elude a los planetas, a las estrellas. Y nuevamente sólo cuelga, atada al Baobab. Cuelga sin aire. Ni roce de dedos.
Así es que la niña pierde su soga y naufraga en su caer. Siente el magnetismo desde todos lados, desde las infinitas direcciones que la atraviesan. Siente la pausa -no estática- de Ser Universo. Pronto extraña. Le embriaga la añoranza de sus tés, de los soles ponientes, de ver estrellas nacer, de su soga, de la libertad cauta cedida por sí misma cuando sus dedos rozan un tramo de Lo Infinito.
Añora sin miedo, sin dolor, y sin vergüenza.
Entonces la ve.Su soga que cuelga.
Mente, Universo. Quiero. Es. Soga, Deditos, Caer con Voluntad..
Voluntad de elegir
los momentos de Pausa.
La niña cae, rozándola con sus dedos. Feliz.
Es claro que en un momento u otro algo va a pasar. Quién sabe qué algo. Un algo otro, nomas.
3/3/2009
Yésica Topakbassian
Ese extremo lo ata a la rama -irrompible- de un Baobab.
Mira hacia abajo (?) y ve cómo cuelga.
Es una soga mágica, pues su largo es infinito.
Infinito es para siempre, una medida que traspasa el espacio y salta al tiempo.
Entonces ella se deja caer y sólo con un dedo roza la cuerda. Por si acaso la gravedad persistiera desde otro horizonte, y ella cayera en otra dirección. No vaya a ser que se quedara sin soga para frenar a descansar, o a tomar té, o a mirar alguna estrambótica puesta de soles simultáneos, o la explosión torcida de una estrella añeja.No, la soga es realmente un elemento imprescindible para su empresa, y gracias a ella, la niña cae, rozándola con sus dedos. Feliz.
Es claro que en un momento u otro algo va a pasar. Pero eso no lo sabe ella. Tampoco lo se yo. Tampoco lo sabe usted, mientras lee.
Lo que ocurre ahora es que la niña, mientras cae, cae en distintas direcciones y lleva con ella la soga, siempre. ¡Qué enredo! Algunos tramos quedan enganchados en estrellas, otros alcanzan planetas, satélites... hasta ahí todo iría bien, pero
Oh Calamidad. (!)
La cuerda queda enganchada ¡En un cometa! Ya no importan ni la gravedad ni las ganas de tomar té.La niña ya no cae.Ahora vuela a toda velocidad, y creciente aceleración, con su soga agarrada al cometa.Y todo, todo lo que la soga había enganchado ahora cuelga de él, y es arrastrado.
-¡Ja Ja! ¡Wow!- por un rato. Luego se aburre de eso y...
se suelta.
Se suelta en busca de nuevas gravedades.
Así es que la soga pierde a su niña y naufraga en su caer. Pues si bien es mágica, es parte de su magia eludir la gravedad y colgar erecta en cualquier dirección.
Así es que elude al cometa, elude a los planetas, a las estrellas. Y nuevamente sólo cuelga, atada al Baobab. Cuelga sin aire. Ni roce de dedos.
Así es que la niña pierde su soga y naufraga en su caer. Siente el magnetismo desde todos lados, desde las infinitas direcciones que la atraviesan. Siente la pausa -no estática- de Ser Universo. Pronto extraña. Le embriaga la añoranza de sus tés, de los soles ponientes, de ver estrellas nacer, de su soga, de la libertad cauta cedida por sí misma cuando sus dedos rozan un tramo de Lo Infinito.
Añora sin miedo, sin dolor, y sin vergüenza.
Entonces la ve.Su soga que cuelga.
Mente, Universo. Quiero. Es. Soga, Deditos, Caer con Voluntad..
Voluntad de elegir
los momentos de Pausa.
La niña cae, rozándola con sus dedos. Feliz.
Es claro que en un momento u otro algo va a pasar. Quién sabe qué algo. Un algo otro, nomas.
3/3/2009
Yésica Topakbassian
PULPOS
Esa noche se le antojó soñar con pulpos.La mente, un poco perezosa, casi que no quiso. Casi que no hizo
el sueño.
Pero casi. Porque sí lo hizo.
Yo soy un pulpo ahora, tengo 8 brazos y mi preciosa bolsa de tinta.
No. No quería ser un pulpo.
Ella quería soñar con pulpos.
Corrección inconciente. Y...
Navego en mi velero, soy una exploradora de los mares y hace días recorro el Atlántico Tropical en busca de eso que ocurre cuando algo ocurre.
El mar está pausado.
Rítmicas las olas invitan a jugar con mi charango.
Música hacemos. La mar y yo.
La melodía que surge es melodía de risa de son-risa de alegríay el mar, ocupado en el ritmo,ofrece un nuevo elemento:
¡Un pulpo!
Asoma.
Un pulpo.
Yo veo.
Cuidadoso de no interrumpir, quieto.
Detrás de él, otro.
¡Y bailan!
La melodía que surgeparece ser melodía de danza.
Sin para de tocar, me paro y bailo.
Sin dejar de bailar, me tiro al agua y nado.Me envuelven 16 brazos y también veo chorros de tinta que salen disparados.-Me gusta- pienso.
Con el día llegó el momento de despertar. Justo antes de que abriera sus ojos, el mundo escondió el barco,evaporó el mar,dasapareció los pulpos. y...
Good morning new day.
Diciembre 2008
Y.T.
el sueño.
Pero casi. Porque sí lo hizo.
Yo soy un pulpo ahora, tengo 8 brazos y mi preciosa bolsa de tinta.
No. No quería ser un pulpo.
Ella quería soñar con pulpos.
Corrección inconciente. Y...
Navego en mi velero, soy una exploradora de los mares y hace días recorro el Atlántico Tropical en busca de eso que ocurre cuando algo ocurre.
El mar está pausado.
Rítmicas las olas invitan a jugar con mi charango.
Música hacemos. La mar y yo.
La melodía que surge es melodía de risa de son-risa de alegríay el mar, ocupado en el ritmo,ofrece un nuevo elemento:
¡Un pulpo!
Asoma.
Un pulpo.
Yo veo.
Cuidadoso de no interrumpir, quieto.
Detrás de él, otro.
¡Y bailan!
La melodía que surgeparece ser melodía de danza.
Sin para de tocar, me paro y bailo.
Sin dejar de bailar, me tiro al agua y nado.Me envuelven 16 brazos y también veo chorros de tinta que salen disparados.-Me gusta- pienso.
Con el día llegó el momento de despertar. Justo antes de que abriera sus ojos, el mundo escondió el barco,evaporó el mar,dasapareció los pulpos. y...
Good morning new day.
Diciembre 2008
Y.T.
Un mirar Otro
Se despertó bruscamente. Empacó, dejó la habitación y fue hasta la recepción. Eran las tres. De la madrugada.
-La habitación que me dieron tiene pulgas-
-Lo siento, el hotel está lleno. Puedo devolverle su dinero.-
-Bueno-
Se fue. Caminó por la ciudad desconocida, llegó a un parque y se acostó en un banco. En el universo ardían las estrellas y percibiendo su calor se durmió de repente.
Ahora es el día siguiente. Ella aun duerme y el Sol no asoma todavía, pero ya cantan los pájaros.
Y se despierta suavemente, sin terror.
No tiene nada que hacer, no conoce la ciudad, no tiene a quién visitar. Ni rumbo, ni origen.
Camina por el parque;
brisa.
El parque se desliza ante sus ojos;
canto.
Sus pies empujanla Tierra y el paisaje sucede;
rojo.
y violeta. Ese es el cielo. Aire atravesado por Luz. Y ella se pregunta, ¿Los colores son del Sol? La luz Luz. La luz original.
¿Los colores son de las cosas? Elementos, que con la sola varianza en el número de protones son excéntricamente diferentes.
-Lo siento, el hotel está lleno. Puedo devolverle su dinero.-
-Bueno-
Se fue. Caminó por la ciudad desconocida, llegó a un parque y se acostó en un banco. En el universo ardían las estrellas y percibiendo su calor se durmió de repente.
Ahora es el día siguiente. Ella aun duerme y el Sol no asoma todavía, pero ya cantan los pájaros.
Y se despierta suavemente, sin terror.
No tiene nada que hacer, no conoce la ciudad, no tiene a quién visitar. Ni rumbo, ni origen.
Camina por el parque;
brisa.
El parque se desliza ante sus ojos;
canto.
Sus pies empujan
rojo.
y violeta. Ese es el cielo. Aire atravesado por Luz. Y ella se pregunta, ¿Los colores son del Sol? La luz Luz. La luz original.
¿Los colores son de las cosas? Elementos, que con la sola varianza en el número de protones son excéntricamente diferentes.
Ahora se sienta en otro banco. Respira la mañana.
Y se hace de noche.
Ahora se levanta del banco.
Y baila.
Sin peces, el estanque invita.
Y nada.
Amanece. Se duerme. Se duerme. Sueña con gorilas. (Pero no les tiene miedo). Un oso la despierta. En la vida real, no en el sueño.
-Hola Oso- dice.
-Grrr- el oso.
Morir, llorar, Miedo.
-No- dice.
Vivir, reir, Canto.
¡Cómo le gusta su canto al oso! Se tira panza pa´arriba y ella se acurruca en su pecho. Se duermen y sueñan con gorilas. (Pero no les tienen miedo).
Y se hace de noche.
Ahora se levanta del banco.
Y baila.
Sin peces, el estanque invita.
Y nada.
Amanece. Se duerme. Se duerme. Sueña con gorilas. (Pero no les tiene miedo). Un oso la despierta. En la vida real, no en el sueño.
-Hola Oso- dice.
-Grrr- el oso.
Morir, llorar, Miedo.
-No- dice.
Vivir, reir, Canto.
¡Cómo le gusta su canto al oso! Se tira panza pa´arriba y ella se acurruca en su pecho. Se duermen y sueñan con gorilas. (Pero no les tienen miedo).
12/12/08
Y.T.
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